El tema de conducir en Grecia merece un capítulo aparte, sin exageración.
EMPEZAMOS POR EL NORTE
En Creta hay una carretera principal que recorre la isla por el norte, de este a oeste, conectando las principales ciudades y puertos: Kissamos, Chania, Rethymno, Heraklion, Agios Nikolaos y Sitia. Esta carretera tiene un carril para cada dirección con un arcén bastante ancho. Es la vía más rápida para desplazarse por Creta.
ATENCIÓN:
Actualmente se encuentra en un gran proceso de renovación y ampliación para convertirla en una autopista moderna de varios carriles. Por esa razón se cierran diferentes entradas y salidas de forma intermitente.
VAMOS AHORA HACIA EL SUR:
Las carreteras que van hacia el sur son todas más estrechas, y en algunos tramos o para ir a pueblos más remotos, son casi caminos de cabras. Una cosa a tener en cuenta es que para llegar a muchos puntos del sur hay que atravesar montañas, así que si os mareais, tenedlo en cuenta antes del viaje.
Policía y radares en la carretera:
Encontraréis muy poca policía de tráfico y solo en la carretera principal del norte. Allí, sobre todo hacen controles de velocidad o adelantamientos.
En cuanto a los radares, se encuentran solo en la carretera principal. CONSEJO: Veréis las señales de radar. Hay una primera señal, y a unos 300m vamos a decir, está la segunda. Normalmente unos metros antes de la segunda hay señal de reducción de velocidad por algún cruce o punto peligroso. Así que lo mejor es que empecéis a reducir velocidad cuando veáis la primera señal y estar atentos a la señal de límite de velocidad antes del radar.
Si usáis Google Maps, está totalmente actualizado con los radares y os avisará por voz antes de llegar a las dos señales.
Aparcamiento:
Durante los meses de verano, aparcar en el centro de las ciudades se ha vuelto un problema enorme, sobre todo con el aumento del turismo desde la pandemia.
Por eso, cuando planificamos los viajes independientes incluimos en vuestra documentación las mejores opciones de aparcamiento.
Si vais a alquilar un coche para conocer Creta, ahí van tres reglas básicas de supervivencia:
1º.- Conducid por el arcén.
Sí, por el arcén. Lo normal es ir bien metidos en la derecha, ocupando la mitad del arcén y hacer los adelantamientos simplemente entrando en nuestro carril . Si no lo hacéis, os informarán amablemente por medio de pitidos e insultos que vuestra forma de conducción no es la adecuada en la zona.
Es muy importante mirar a menudo por el espejo retrovisor. Si tenemos alguien detrás y muestra intenciones de adelantar, o no las muestra, da igual, en este país se agudizan las dotes de adivinación, lo normal y lo que esperan es que os metáis más en el arcén.
Las líneas de la carretera, cuando existen, son meramente decorativas. No os sorprendáis por adelantamientos en curvas o en línea continua.
2º.- Mantened amplias distancias de seguridad.
Si tenéis un coche delante y no disfrutáis de poderes de adivinación, dejad un amplio espacio de seguridad para prever giros o paradas, ya que el intermitente es un accesorio poco usado por estos lares.
3º.- Enfrentaos a las rotondas como a bombas de relojería.
Hay muy pocas rotondas en Creta. Por ese motivo son las grandes desconocidas para los conductores locales. Atención porque dentro de la ciudad hay ceda el paso dentro de la rotonda. Fuera de la ciudad funcionan normalmente, pero nadie lo sabe. Así que, si veis que viene alguien en dirección contraria hacia la rotonda, esperad. Aunque no ponga intermitente, eso no quiere decir que no vaya a entrar en la rotonda. Consejo: esperad a ver qué hace y después entráis vosotros.
ENEMIGOS NATURALES DE LOS CONDUCTORES EN CRETA:
Estos son los tres principales enemigos en este frágil ecosistema:
Con las cabras y las ovejas cuidadito. En cualquier momento pueden salir a la carretera, y si le pasa algo a una cabra, que Dios os pille confesados como os encuentre el pastor. Sobre todo en los puntos altos de las montañas tienen la costumbre de tumbarse al sol (las cabras 🙂 ) y tampoco se alteran mucho cuando ven un coche.
Las furgonetas de campo, o “agrotikós” son los vehículos habituales de los agricultores. Como están en su casa, pueden parar en cualquier momento para revisar un olivo o hablar con un vecino, por supuesto sin indicación alguna de que van a parar. Además en las carreteras secundarias que pasan por las montañas, ahí donde vosotros vais a 30 porque están llenas de curvas, ellos bajan a 80 y derrapando. Id siempre bien metidos a la derecha y guardando basante distancia de seguridad.
Y qué decir de los baches. Podéis dejar el amortiguador y una o dos ruedas por el camino si no vais bien atentos. Aún están buscando a un turista que en 1987 cayó en un bache.
Por lo demás, son carreteras muy pintorescas y con vistas preciosas. Una vez que te acostumbras a estas pequeñas diferencias son una gozada, sobre todo las carreteras, caminos y pistas que van al sur. Disfrutad del camino!







